Tiempo: Siglo XXI. Año 2008, Mes de Marzo sin gota de lluvia… la Era de Internet, y de los Yogures Bio, que regulan tu transito intestinal… ¿nos hemos situado ya? Vale. Prosigo.
Pues una, inteligente, culta, refinada y divina, se dedica a la observación vital. Eso quiere decir que le da curiosidad todo bicho viviente, y si es el de género humano, mejor que mejor. Entre fauna y flora, los seres humanos somos los supremos, of course, jodemos el planeta que nos da la vida y después de joderlo, entonces nos dedicamos a intentar arreglar algo del desastre, ahora, cuando la capa de ozono tiene un agujero que viene a ser como los Durex XXL pero a lo bestia. Ahora, que los polos se escurren, que nos secamos, que los pingüinos… en fin, que me desvío del tema, y esto se supone que es una introducción… mi pretensión era dejar patente la estupidez humana, tan nuestra, tan única, puede pasar de moda el pantalón pitillo (una pena porque me queda estupendo) pero la estupidez, no, esa viene de serie con el género humano.
Venía yo a escribir porque he recordado ese lugar que a todo el mundo le encanta: El Aeropuerto… ¿Alguien recuerda cuando podía llevar en su equipaje de mano los potingues varios? Yo si. Lo he vivido, fui testigo de aquella época donde en mi equipaje de mano metía unas bragas, porque si había que perder alguna maleta, esa era la mía fijo y además de las bragas llevaba mis potingues. Me pregunto que clase de arma será el Desodorante Dove, (es que es el mejor porque lo uso yo y le hago publicidad gratuita a ver si lo ven, y yo, que soy una mujer real, pues me dan desodorantes gratis de por vida o algo así por la buena publicidad…) a lo que iba, me estoy imaginando la escena “Cuidado, va armada, lleva un desodorante Dove de más de 50 ml, es peligrosa, es posible que reduzca los olores corporales de los pasajeros” Yo es que me imagino raptando un avión con el Dove, y me parto sola oye. Porque no pienso raptar el avión con un perfume Calvin Klein (más publicad… y eso que no me pagan) que eso ya sería demasiado hasta para mi, verme con el botecito “a que te doy un chorro y hueles super biennnn” y el pobre pasajero asustado “no por favor, ese perfume noooo” Pues eso. Que las cosas han cambiado por nuestra seguridad.
Los pasajeros son borreguitos, y lo divertido no es ir al duty free señores y comprar más barato, lo divertido son los controles. Ahí es donde está la diversión.
La gente aún no se ha enterado que llevar el champú tamaño familiar en el equipaje de mano NO se puede. Que ahora, en los hipermercados, hay packs monisimos que son “aptos para llevar en avión” que lo han visto mis ojitos verdes. Y claro, como la gente que no está habituada a pegarse una vuelta por los cielos no lo sabe te jodes y bailas, y así, los controladores (los grandes beneficiados de estas nuevas medidas) tienen montado un supermercado de productos de segunda mano de higiene y belleza y se ganan un sobresueldo con los borreguitos pardillos que no saben aún de estas medidas protectoras.
Pues bien, las colas que se arman ahora nada tienen que ver con las antiguas colas. Las antiguas colas pasabas por la puerta chivata de chatarra y si pitaba pues a buscar el problema, pero era como un tráfico más fluido. Ahora todos los borreguitos van con su bandejita, llena de todas las cosas, el bolso, el cinturón…. Cualquier día nos despelotan “Todos en pelotas por nuestra seguridad” y videos al youtube que te crió. ¿Hay algo más desagradable que tener que quitarte los zapatos porque te pita el chisme ese y dejar patente que te cantan los pinrreles? Pues el muchacho que había delante de mi se estaría acordando de la madre que parió al controlador. Ves? Eso si que podría ser un arma de destrucción masiva, hombre por dios, y no el Dove.
Y claro, llega tu turno, el pinrelin pestosin ha pasado (tú aún necesitas mascarilla de oxigeno) pasas. Meggggggg. Mierda, piensas. Se te acerca la guardia civil y tú ya te acojonas, que la autoridad impone, ya estás pensando donde escondiste la droga o algo así, luego suspiras “ahh nooo que no llevo drogaaaa” Y con unos guantes negros nada monos, la señora agente te “cachea” pero sin tocarte ni un pelo eh? te pasa las manos, por piernas, brazos, y lógicamente, todos te observan como tú observaste a los de antes… y el “megggg” suena a la altura de tus pies. La hebilla de tus botas… te mira la señora agente, con cara de perro y te dice que pases.
Esto del control del aeropuerto tiene que ser l parecido a la entrada a la cárcel, vamos que yo me lo imagino, pero eh, que no me siento carne posible de terrorismo, que sé y tengo claro que nos hacen pasar vergüenza por nuestra seguridad.
Marzo 13, 2008 a las 9:26 am |
Pero si los detectores ésos pitan hasta con los empastes de las muelas, chiquilla, que cuando yo fui iba con lentillas para que no pitaran los tornillos de las gafas y sudando como un pollito de la impresión que me dio ver a una tía a la que yo le llegaba al hombro ( y no soy pequeñita, que conste) y con más músculos que Conan el Bárbaro.
Me he partido de risa al leer lo del desodorante, te he visto en plan “manos arribas, esto es un desodorantazo” XD
Marzo 13, 2008 a las 3:48 pm |
Hola, buenas, me trajo Etiam de la mano y aquí me he quedado, jaja.
Pues sí, lo que cuentas es verdad y puedo asegurar que es una versión light de lo que son los controles de verdad. Porque tú estás hablando de aeropuertos españoles y yo los he pasado hasta en americanos. Todos descalzos. Y sin pitar el chisme. Porque sí. Todos descalzos.
Una experiencia religiosa. Pa encomendarse a la Virgen.
B7s