When a Rabbit Loves a woman

Mayo 12, 2008

Ya sabía yo que el gran DEC (Dios el Chocolatero) en su momento me recompensaría por tantos dramoroso-lagrimosos. Yo sabía que encontraría a alguien capaz de darme amor, cariño, mimarme, seguirme a todas partes (aunque fuese al fin del mundo) y que pidiera poco, que no estamos como pa ir regalando con la crisis.

 

Coño, gran Dec, lo que no sabía es que me lo iba a recompensar en forma de Conejo, yo esperaba algo más, algo como… ¿De mi especie? No, que eso los hombres no son, bueno, que al menos fueran prototipos humanoides. Que también valía. Pues no. El gran Dec el pobre, tiene tantas solicitudes del “Príncipe de príncipes, hombre de mi vida, posiblemente mi bizcochito cachorrito osito, padre de mis churumbeles, pagador a medias de la hipoteca..” que a mi me ha tocado un No Humanoide, que mola más que todos ellos, pero es que el pobre ha confundido Amor materno-filial con Amor Humana-Conejo y no puede ser.

 

Las sospechas me llegaron tiempo atrás, pero una, que ve con ojos de madre a ese bicho lleno de pelo, correteando con sus orejas caídas, haciendo de la escoba mi mejor amiga debido a que va dejando su rastro en forma de bolitas por doquier, no lo quería admitir. NO puede ser, este conejo está confundido, la jaula le confunde vamos. Imposibol total.

 

El día que lo vi dando vueltas a mi alrededor pensé “uys que mono el bicho, que gracia, jugando a marearse dando vueltas a mi alrededor” pero el día que me asusté fue cuando su posición en mi brazo no dejaba nada a la imaginación….

 

Cuando salí de la estupefacción de ver que mi peluche había intentado mantener relaciones impuras con mi brazo, le expliqué claramente que lo nuestro no podía ser. Que sus orejas  y las mías eran distintas, que le multiplicaba por cien el tamaño, y que básicamente soy como su madre, que te he criado Pelusa, te he criado yo, mis dos noches en vela a tu vera cuando llegaste, que te alimento, te doy agua y te doy un techo para dormir. Cuando vi que pasaba de mi explicación fui a la segunda mejor táctica que se me ocurre para romper un corazón “es que yo te quiero como amigo” y ahí quedó la cosa.

 

Como el pobre bicho despertó en la adolescencia con un gran apetito y no del pienso rancio que le doy, y como vi que mis planteamientos no le rompían el corazón, y de vez en cuando trataba de que mi brazo fuese su  juguetito (ejem)  opté por la peor de las tácticas: el engaño. My God, que mala pécora soy.

 

Pensé, “o le busco una novia, o evidentemente va a seguir intentado ligar conmigo”

 

La bombilla se me iluminó cuando vi a un peluche reposando feliz y contento en mi cama. Orejas y tamaño similares al Pelusa. Puse cara de mala-malisima, y dije “Pelusa voy a presentarte a alguien que quiere conocerte”

 

Pelusa, este es mi peluche, peluche, lo siento, eres un daño colateral para el buen funcionamiento de mi relación con Pelusa.

 

Cuando cogió ese Pelusa a ese peluche, entendí aquella similitud que hacen de conejo-hombre en según que ocasiones. Nunca me había molestado en saber el modo de apareamiento del conejo, me resultaba tan interesante como de cualquier crustáceo.

 

My God. Que velocidad.

 

Y me pregunto yo, ¿La coneja disfrutará? ¿Habrán leído las conejas el Super Pop, y el Nuevo Vale Conejil que es donde ponen técnicas infalibles para ese tipo de acontecimientos?… porque dudo mucho que con esa velocidad la pobre coneja se entere de lo que ha pasado…

 

 

Nuestra relación, desde aquella presentación ha mejorado, no es que de vez en cuando no lo intente, pero al menos tiene a la sustituta, aunque yo sea la Reina de su Corazón XD eso si, estoy en caza de una novia-futura mamá de sus hijos, que yo quiero ver a muchos Pelusillas pequeños (pero no en mi casa XD) quiero que su estirpe siga durante generaciones.

 

He pensado poner un anuncio en el periodico “Hola, Soy Pelusa, soy un conejo muy cariñoso y sessuarmente activo, busco amiga y posible relación esporádica, interesadas contactar en el número tal y pascual. Prometo contestar”

 

¿Qué os parece? ¿Triunfará?


El Impresicidio

Mayo 6, 2008

Andaba yo feliz cual perdiz imprimiendo en el curro documentos no pertenecientes a la empresa, vamos, gorroneando tinta a cascoporro y folios a más no poder, cuando la impresora (en realidad es una Multi-petarda que hace muchas cosas aunque yo no sepa usar ni la mitad) ha dicho basta. Fin. Se acabó. No imprimo más, no tengo tinta me dice. Cambiar toner me zampa, vale que soy una gorrona de tinta, pero no como para cargarme un tóner que puse hace DOS semanas…

 

Al principio he pensado yo para mi, y después se lo he manifestado a ella, que lo que no quería era currar más, (pa lo que le pago…) y que la vagancia del ama de esta oficina (yo, por si no queda claro) se ha extendido hasta los útiles que deberían facilitar la labor, sólo me faltaba que les diera por hacer una huelga general de desenchufes (que yo creo que la están organizando por las noches en secreto) cuando mi grado de paranoia ha aumentado de cero a mil en un segundo y medio, le he empezado a abrir la bandejita, quitarle el toner, ponerle el mismo toner a ver si la engañaba.

 

Pero es más lista de lo que yo creí. Y me pregunta (en inglés eso si, que esta impresora sabe idiomas) ¿has cambiado el tonér ok? Y yo OK OK así con mi inglés de Oxford, y ella me decía “insert Card toner” o algo así, y yo ¿pero que dice esta? Entonces ya empiezo a tocar todos los bontocitos que tiene por si alguno (de casualidad) le daba por volver a imprimir, nothing. La desenfucho (por mala) a ver si esto es como el Pc, y lo reseteas y punto pelota, todo como nuevo, pues no, sigue diciéndome que cambie el toner ¿otra vez? Abre bandeja (ese pitido lo tengo metido en los oídos) saca toner, vuelve a meter el mismo toner ¿has cambiado el tóner ok ok? Ya mosqueada le voy alzando la voz “que si coño, que si” vale, pues inserta la tarjeta. Entonces, yo, que tengo mucha astucia, empiezo a jurarle que hay tinta (por el Fax te juro que tienes tinta! Le decía desesperada) y ella que nada, que insert card toner, y yo, volvía a jurarle, ya al borde del llanto, te juro por el teléfono, por el pc este del Siglo pasado y por todos los cables que tienes que tienes tinta!!!!!!!!!! Y ella, misteriosamente, no me hacía caso ni se apiadaba de mí… entonces vino la serie de ruegos (sin preguntas) por favor, por tus niños los impresoritos, imprime!!!!!! Por favor, se buena, venga va, que te voy a comprar un super escaner de marido, y nada. Tampoco funciona ¿por qué mis sutiles tácticas no funcionan?

 

Así que exhausta tras tanto batalleo, me voy al monitor que tengo en el pc y empiezo a trastearlo, todo en inglés, eso, que se de me da de lujo, yo tocando todo lo que había cuando OH MY GOD!!!!!!!!!! Descubro que esta impresora sabe un montón de idiomas, y entre todos (griego también eh? no veas tú la impresora si es culta…) estaba el español!!!!!!!! Vale, le digo que a mi, en español, que yo mis conocimientos de otras lenguas me los reservo, y dice, venga va, te hablo en cristiano. Vuelvo a la táctica del inicio, pero ahora lo dice en español! Wow que flipe, si  llego a saber hace seis meses que sabía español!!!!!!!!! Y me dice “abre bandeja y cambie tóner” yo, que soy muy obediente, abro bandeja, quito tóner, pongo el mismo puñetero tóner. “es el tóner nuevo ok ok” y yo toda feliz, ok ok. Y  me dice pues ahora vas e insertas la tarjeta. ¿? PERO QUE TARJETAAAAAAAAAAAAAAAA???????????????????

 

Más cabreada que un mono he decidido hacer lo que no quería hacer. Lo que si eres una tia con un par no haces: leer las instrucciones, a ver, siempre me he dicho yo ¿para que existen las instrucciones cuando lo divertido es descubrir poco a poco las cosas que hacen tus aparatos??? En fin, decidida a investigar donde se hallaba tan misteriosa tarjeta para poder seguir gorroneando para mis quehaceres tinta y folios, voy a la habitación perdida donde van a parar todas las cosas que no usamos en esta oficina.

 

Imaginaos la situación cuando he leído las instrucciones, la palidez de mi cara no sólo reflejaba la desfachatez del sol de ignorar mi piel, ni las largas sesiones de rayos uva que nunca me di. Era más feliz en la ignorancia, rogándole por los impresoritos, extorsionándola, chantajeándola con el desenchufamiento más cruel si no imprimía.

 

La tarjeta va junto al toner. Es necesaria la tarjeta para que la bicha sepa que tiene tinta. Si no hay tarjeta, por mucha tinta que lleve ella no lo sabe. (ahí queda patente la estupidez de la máquina)

 

¿Dónde está la tarjeta?

 

En el cielo de las tarjetas

 

¿Y por qué?

 

Porque aún no he aprendido (y mira que me han dado lecciones) que las nuevas tecnologías han venido a este mundo a amargarme la existencia.

 

Aquí es donde queda patente mi estupidez.

 

(post de hace una semana y media, pa’ que no me echéis mucho de menos XD)