Tarde de Shopping.

Junio 13, 2008

Como nuestras ansías por ir de Shopping no nos permiten esperar a la pasarela Cibeles, ni la semana de la moda de New York, mis amigas Eme, Paris y la autora de este blog decidimos ayer irnos de Shopping al centro comercial más cercano, que no tiene el mismo glamur, pero aún no me han dado la Visa Oro, y por mucho que me duela, Armani tendrá que esperar.

 Recién salidas de nuestros humildes trabajos, con las manchas de boli que certifican que no nos pasamos el día a pleno sol que desnutran las neuronas sino que tenemos el pompis bien adaptado a la silla, quedamos para pasar la tarde, así, entre amigas.

Nosotras, señoritas, mucho, divinas, otro tanto, sudamos glamour, pero finas, lo que se dice finas… no somos… delicadas cual pétalos de rosa, tampoco, es lo que tiene estar rodeadas de machos todos los días, digo yo que será eso, no quiero pensar que es algo genético…

Después de una larga tarde de compras (es agotador andar por el centro comercial…) donde adquirimos prendas por módicos precios sin pisar tiendas que te hunden la moral para un lustro y acabas queriendo coger el cuchillo jamonero de tu madre y empezar a cortar chichas (Señor Amancio, deberíamos mantener una charla usté y yo, para que entienda que si faltan siempre tallas de la 40 y 42 y sobran de la 34 y 36 es que debe ser que las españolas somos niñas de buen ver, con curvitas y no somos palillos-huesudos…) vale, paréntesis terminado, el caso es que decidimos repostar, nosotras, que estamos de buen ver, (es decir, que se nos ve de lejos y que estamos alimentadas con cocretas, tortilla de papas y esas cosas…) decidimos que nada mejor que una cola light y un sándwich mixto…

Mientras comíamos el bocadillo y recitábamos a Quevedo y Góngora (es mentira, pero quedaba súper culto, y yo sueño con ser una mujer culta, en realidad hablábamos de hombres, y Quevedo y Góngora lo son no? así que cierta relación existe… aunque sea de lejos…)

Eme, que tiene un gran don filosófico, lo que pasa es que es una incomprendida como filósofa de andar por casa no pudo reprimirse una perla salida de su boca…

Eme a Paris: A ver si tú te crees que los p e n e s son para siempre como los diamantes.

 

(Sin comentarios…)


Rodando (parte II)

Junio 6, 2008

Una semana y media después (Ossea, hoy) Espero seguir siendo siempre una esclava a ocho horas en esta oficina porque tenga que dedicarme al mundo del tarot voy apañá, no es porque haya mucha competencia, no es porque me niegue a ponerme los pelos de la Aramis Fuster o las túnicas de Rappel, (que también) o porque la Bruja Lola me ponga dos velas negras pa echarme del negocio… no… es por lo buena que soy prediciendo el futuro….

Contenta andaba yo, con el 80 % de los conocimientos totalmente adquiridos y con la probabilidad a mi favor, dejando al azar su parte del proceso como buena estudiante, rezando a los santitos, poniendo velas (y no negras) y esas cosas, cuando llegó el día del examen, era mi gran día. El día de todos los días donde me quitaría un pestiño de asignatura que me tenía molida intelectualmente hablando…

My god cuando vi ese examen…Candy Candy no tenía nada que ver conmigo…

Fase 1 – Incredulidad: (Muchos tacos que no voy a reproducir porque soy una señorita) no es posible que el (piiii) del tío que pone el examen me haya colocado este examen de (piiiii) (piiiii) (muchos pissssssssss)

Fase 2 – Desesperación: Esto es una broma ¿Dónde está mi examen? Esto es una coña ¿Y la cámara??? Se han equivocado de examen fijo, por favor, señor de los exámenes, déme uno que me sepaaaaa.

Fase 3 – Cabreo: El folio en blanco me mira, yo lo miro con odio, el boli chachi que compré con su borrador por si me equivocaba escribiendo no lo voy a amortizar, y es una pena, con lo faxion (se llama así XD) que es…

Fase 4 – Asimilación: Entrega de un examen en blanco y una nota que viene rodando….

y empecé esta canción… Rodando voyyyy, rodando vengo vengooo y en Septiembreeeee ya nos veremossssss…


Rondando viene, Rodando va… (I)

Junio 5, 2008

Existen ventajas en ser una currestudiante, pero mientras las encuentro, me doy cuenta de que mi vida es tan divertida como la de una mosca, ahorro pa’ pobre con mi sueldo mileurista, pago mis Impuestos, esos que no sirven na más que para desinflarme la nómina, tengo ciertas dificultades (que no crisis) con Hacienda debido a la relación sangrante que tiene conmigo, soy una esclava a ocho horas diarias y encima tengo un bronceado oficinil (mezcla entre amarillo / blanco flexo).

 

No contenta con eso, decido embarcarme en la maravillosa aventura de ser universitaria con casi 28 años, un eco de neurona que ya no resuena, un cerebro chamuscaito perdío y encharcado en los días de juventud y ron, unas escasas horas libres al día para menesteres varios (pasar por agua y jabón, alimentar este cuerpazo que el gran Dec me ha dado y mis buenos atracones a dulces también, interaccionar con otros seres humanos (y con conejos también…) etc.

 

Pues a todo esto hay que sumar…

 

Que vives en un Edificio con pisos, en los pisos viven gente y por tanto tienes vecinos, (ojo a mi poder deductivo eh?)  Pero si no vives en mi Edificio no tendrás a la Andrea, ni a sus hermanas, ni a su madre, ni los gritos de las susodichas, ni al perro del tercero, ni el parquecillo que cae justo donde tu ventana, donde por las tardes los niños juegan al fútbol y se pelean, ni por las noches ese parquecillo será el parque del amor-porrero-rumbero adolescente….

 

La repanocha del todo es cuando vives en mi casa, con una panadería debajo que hace de tu habitación la mejor de las saunas finlandesas, un conejo cabrón, una pájara escandalosa, una abuela con la tele a todo gas, una madre que enchufa al Juanito Valderrama, Antonio Molina o similares que crees que estás en un guateque, un hermano que te gorronea tabaco y una cuñada que necesita toallitas desmaquillantes.

 

Todo esto bien mezcladito…. cuando tú tratas de estudiar.

 

Y claro, tú estás entre Popper y Khun, y oyes de repente “soy minerooooooooooooooo” unido a que abren la puerta “dame un cigarro” y al medio minuto tu puerta vuelve a abrirse “me dejas una toallita desmaquillante” mientras la madre de la Andrea pega un alarido “Andreaaaaaaaaaa ven aquí ahora mismoooooooo” y abajo se escucha “faltaaaaaa”… mientras los goterones de sudores te caen debido al efecto sauna-habitación y tu conejo, envidioso, intenta subirse al portátil que también quiere ser un conejo moderno y culto, (glamuroso ya lo es, como la dueña)

 

Y mientras tú piensas en irte a vivir a un Monasterio con los lamas, o irte debajo del puente…

 

(Fin del borrador escrito pre-exámenes) este post que se quedó así, venia a decir de lo emocionante que era estudiar en mi casa…