Son las 02.45 pm. Hora zulú. (Digo yo…)
Andamos Pelu y yo practicando la costumbre más internacional que tenemos, la siesta, cuando de refilón, recuerdo, que desde el sábado el chalete de Pelu ha sido ignorado por completo por mis sabias artes de limpieza… así que, abandono mi sofá que se lamenta de mi ausencia y me dispongo, con la caló que hace, a dejar como las patenas el chalete-jaula, pero ha estallado la crisis:
No queda tierra para Pelu-Pipi.
Exactamente la misma frase que me dije a mi misma el sábado.
¿Y que puede hacer una chica como yo, cuyo tiempo es platino?
¿Gritar? ¡No queda Tierra ¿Qué haremos ahora? ¿Dónde hará pipi mi Pelusilla???? ¿Qué hago que hago que hago??? My god my god!!! Un chute de agua del Carmen!!!!!!! Rápido!!!!! Que me da el jamacuco!!!!!!!!!!!!!!
Enfadarme con mi – exquisita seleccionadora de información a recordar – memoria???? “a Dior pongo por testigo que ya siempre jugaré al Brain Training”
No. no. no.
Hacer un rápido calculo mental (he dicho ya que soy un as en matemáticas pero mis profesores nunca supieron reconocerlo y por eso me suspendían???)
Problema: Si yo entro a las 15.30 h a trabajar, si son ahora mismo las 15.00 h, y tardo 12 mnt. En llegar al centro comercial, que son 24 mnt en la ida y vuelta, tengo exactamente 6 minutillos para aparcar, coger la tierra, pagar, salir corriendo al parking y ponerme en marcha.
Sheee. Un As. Lo que yo diga, no hay problema que se me resista… esto está hecho!
Salvo….
Si te toca delante en una carretera donde es imposibol total adelantar el camión del butano…
Si resulta que – tú, mujer previsora – no sueles llevar lorus encima, salvo para el café y poco más… y ¡vaya! No funciona la línea para pagar con tarjeta!!!!!!!!! Así que, dejas la compra ahí, y te vas corriendo en busca y captura de un cajero que te estafe lo mínimo…
Y por supuesto, no podía ser de otra manera… hay un chaval delante que se está viendo los movimientos en pantalla (no conocen el “banca en Internet”?) de todo el año FIJO!
Vuelves a la tienda. Pagas. Te vas corriendo…
Pero no has tenido en cuenta el pequeño detalle que marca cada una de tus visitas al centro comercial…. (Muy mal por quien organizó el aparcamiento que no puso numeritos o letras o algo parecido…)
“kalitossssss, vennnn, chiquiiiii, ¿Dónde estás???” Esto acompañado de paseos en una supuesta área de “probable aparcamiento del Kalos” y claro, también dándole al mando, a ver si sonaba la flauta (en este caso los intermitentes de apertura del coche, o como quiera que se diga…)
Si.
He llegado a trabajar… sólo diez minutos tarde…

Escrito por ezne