
Eme y yo somos tan absolutamente opuestas como complementarias… Somos un engranaje perfecto… yo tengo una memoria episódica desastrosa, que más que un almacén es un triste archivador, Eme lo tiene todo perfectamente organizado… consigue recordar cosas sobre mi vida que yo no soy capaz de recordar… Eme es razón, yo corazón, ella la rebuscada, yo la ingenua… y así hasta el infinito…
Según ella misma, cuando se repartió la paciencia fui tan avariciosa que pasé tres veces, ella nunca pasó por aquel stand, y a titulo personal, su falta de paciencia me viene bien porque consigue trazar el límite que yo a veces no soy capaz de marcar.
Pues bien. De eso quiero hoy hablar. De la Paciencia.
Según la RAE:
Paciencia. (Del lat. patientĭa).
1. f. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.
2. f. Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.
3. f. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.
4. f. Lentitud para hacer algo.
5. f. Resalte inferior del asiento de una silla de coro, de modo que, levantado aquel, pueda servir de apoyo a quien está de pie.
6. f. Bollo redondo y muy pequeño hecho con harina, huevo, almendra y azúcar y cocido en el horno.
7. f. Tolerancia o consentimiento en mengua del honor.
(…)
Y voy a hacerlo de su séptima acepción.
Entiendo, que si sabes cogerme el truco, soy manipulable, (claro, no diré como se me manipula que así no vale XDDD) y que si alguien me importa soy capaz de aguantar muchas cosas aunque me jodan muchísimo, intento que mi grado de empatía sea alto, muy alto, incluso exagerado. Intento siempre mantener un equilibrio entre lo que yo quiero, lo que se espera de mi y lo que soy capaz de dar.
Hasta yo, que tengo tres veces la paciencia normal, entiende que si te tocan mucho la moral (por no decir un taco, que una es una señorita…) hay que marcar un fin.
No más manipulaciones, ni justificaciones a mis actos, ni disculpas, ni discusiones en las que me dicen de todo y luego se recula, ni más ganas de entender nada, ni ganas de ceder para complacer aunque para ello implique malos ratos para mi, ni ganas de pasar pruebas que me tocan los cojones (uys, que soy una señorita)
No.
Fin de la paciencia
Escrito por ezne