No sé si será la primavera, la jalea real que me meto entre pecho y espalda, que tengo la vida patas arriba y no sé por donde cogerla, que se acerca la fecha de encierro pre-exámenes, que los euros me escasean y que no valgo pa’ pobre como dice Mum o que simplemente estoy hasta la punta de la nariz de todo un poco, pero últimamente – y desde que mis Excompis me apodaron la Ezne Guevara – oye, que se me ha subido a la cabeza y discuto hasta con Pelusa (que contenta me tiene!!!!!)
El caso es que no voy a relatar las múltiples discusiones que he tenido últimamente, así que voy a relatar la más reciente, con Mum, esta mañana, y de paso reivindico un poco…
En casa somos Tres generaciones de mujeres y Brother, varón de 23 años (Y Cuñada, nuestra adoptada, que ya tiene zapatillas rosas de corazones blancos en casa, pero esa es otra historia) Esta estructura familiar además de atípica hoy por hoy (Si, vale, soy pedante, pero mira, para algo me empollo los cambios en la estructura social de las últimas tres décadas en España no? XD) da lugar a que haya abismos de educación entre la primera (GrandMum) y la última (la menda)
Porque GrandMum se ha cargado – se sigue cargando y no le importa tres pimientos las veces que le reitero que no quiero que mi hermano sea un mueble más en una casa – toda la educación igualitaria que Mum y yo le intentamos inculcar desde que era pequeño… y porque de verdad no quiero que su pareja de techo y lecho se acuerde de nuestros santos ancestros por criar a un niño consentido que lo único que sabe hacer es jugar a la Play… porque en mi generación se encuentran hombres – y es vivido en carne, y en mis amigas – que le enseñas un estropajo y te preguntan qué es eso y si lleva manual de instrucciones… y nosotras, es decir, sus parejas, tenemos que enfrentarnos a un tío de unos treinta años que sigue pensando que la ropa va desde el cesto de ropa sucia al armario por obra y gracia del Duende de La Ropa. (Ojo, que no generalizo, sólo hablo de mi experiencia…)
Pero no importa, porque en definitiva, y dan igual mis múltiples protestas, Brother sigue haciendo nada – limpia el polvo de su habitación los sábados, y según GrandMum ya hace mucho la criatura – ah… y baja la basura, a regañadientes, eso si, porque él es el único que la baja… Mientras él hace TODO eso, recordemos que su hermana, que supuestamente es su igual, pero entre las excusas favoritas de GrandMum (Y ahora incluso Mum) es que yo soy mayor (6 años) y yo soy mujer y sé hacer las cosas mejor que él, porque obviamente en mi ADN venía como tender ropa, planchar, limpiar, fregar, hacer la compra, cocinar… que son las tareas que me tocan a mi…
y francamente a mi no me salen las cuentas… Hoy, mientras Brother juegue a la Play, yo tendré que ir a comprar, hacer la comida, y después planchar… Lo que es evidente es el reparto equitativo entre los dos, que somos supuestamente iguales de cara a Mum y GrandMum, pero en realidad no lo somos, y eso es lo que tanto me molesta… y su única defensa si yo protesto es reprocharme que no quiero ayudar en casa… Y no lo entiendo. Porque Mum me educó creyendo en unos valores de igualdad de cualquier tipo, incluyendo esto, y porque estudio una carrera que precisamente se basa en estudiar esas desigualdades sociales (y otras) y como paliarlas, mientras bajo mi propio techo tengo que soportar precisamente la desigualdad de género.
Pues si. Me cabreo. Me enfado con los tres. Porque GrandMum se escuda en que la educaron así – también te educaron sin microondas, sin televisión, sin teléfono y los usas mejor que yo – porque Mum siempre tira de mí, porque sabe que hago cualquier cosa por quitarle a ella trabajo… y Brother se aprovecha de esta situación, y el resultado es que no importa cuanto me enfade, cuanto critique o reproche, nada cambia…